Ceapa

Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado

CEAPA considera que el Presidente del Gobierno tiene el deber de elegir al frente del Ministerio de Educación y del Consejo Escolar del Estado a personas que puedan generar consenso en el conjunto de la comunidad educativa


2 de Noviembre de 2016

CEAPA considera que el Presidente del Gobierno tiene el deber de elegir al frente del Ministerio de Educación y del Consejo Escolar del Estado a personas que puedan generar consenso en el conjunto de la comunidad educativa

CEAPA considera que el Presidente del Gobierno tiene el deber de elegir al frente del Ministerio de Educación y del Consejo Escolar del Estado a personas que puedan generar consenso en el conjunto de la comunidad educativa y le recuerda que tiene cuatro meses para cumplir completamente con las exigencias planteadas por la organización el pasado 26 de octubre.

CEAPA le traslada al recién reelegido presidente del Gobierno que debe elegir muy bien a las personas que decida poner al frente del Ministerio de Educación y del Consejo Escolar del Estado. Si realmente desea tener una posibilidad de conseguir un pacto educativo, tiene que pensar en personas que puedan ser bien recibidas por todas las organizaciones de la Comunidad Educativa de nuestro país.

En ese sentido, debe descartar nombres de gurús educativos que hayan protagonizado espectáculos lamentables al arrogarse papeles de supuestos “expertos reconocidos”, siendo sin embargo rechazados por la inmensa mayoría de la Comunidad Educativa; que se hayan dedicado a intentar vender sus “libros blancos” para hacerse propaganda e intentar colar las ideas de quienes les encargaban esos panfletos ideológicos; que hayan intentado hacer ver que tomaban en cuenta en estos las opiniones de aquellas entidades con las que no podían reunirse al no ser considerados interlocutores válidos; que sean financiados, junto con sus colaboradores, por poderes empresariales que hacen negocio con la educación, con los que mantienen estrechos lazos e intereses económicos coincidentes. Muy al contrario, necesitamos personas que puedan ser vistas por las organizaciones mayoritarias del ámbito educativo como competentes para poder realmente concitar consensos a su alrededor, como figuras neutrales que puedan servir de puntos de unión y equilibrio entre las distintas posiciones.

En ese sentido, debe descartar nombres de gurús educativos que hayan protagonizado espectáculos lamentables al arrogarse papeles de supuestos “expertos reconocidos”, siendo sin embargo rechazados por la inmensa mayoría de la Comunidad Educativa; que se hayan dedicado a intentar vender sus “libros blancos” para hacerse propaganda e intentar colar las ideas de quienes les encargaban esos panfletos ideológicos; que hayan intentado hacer ver que tomaban en cuenta en estos las opiniones de aquellas entidades con las que no podían reunirse al no ser considerados interlocutores válidos; que sean financiados, junto con sus colaboradores, por poderes empresariales que hacen negocio con la educación, con los que mantienen estrechos lazos e intereses económicos coincidentes. Muy al contrario, necesitamos personas que puedan ser vistas por las organizaciones mayoritarias del ámbito educativo como competentes para poder realmente concitar consensos a su alrededor, como figuras neutrales que puedan servir de puntos de unión y equilibrio entre las distintas posiciones.

También cabe recordarle al presidente del Gobierno que tiene cuatro meses, hasta febrero del próximo año, para cumplir con las tres exigencias que CEAPA, en representación de varios millones de madres y padres de este país, le trasladó el pasado 26 de octubre, día en el que la sociedad española le trasladó de nuevo mensajes muy altos y muy claros: #NoalasReválidas, #NoalaLOMCE y #NoalosRecortesenEducación.

Dichas exigencias son, precisamente, las siguientes: eliminar las reválidas de forma definitiva, no nos sirve sólo con ganar tiempo anunciando algo supuestamente nuevo que no es tal; poner en marcha una subcomisión parlamentaria para iniciar el proceso de derogación de la LOMCE, no su parcheo para salvarla sino su derogación tal y como quiere mayoritariamente la sociedad española; y aprobar una nueva norma legislativa que asegure que no se recortará ni un solo euro más en educación, descartando por tanto caminar en el sentido del nefasto compromiso anunciado a las instituciones europeas de quitarnos unos 5.000 millones de euros más.

Si cuando lleguemos a febrero estas cuestiones no están debidamente atendidas, no deberá sorprenderse porque la sociedad española vuelva a parar la educación de este país, como ha hecho el pasado 26 de octubre.

Señor presidente del Gobierno, ha llegado la hora de la verdad si realmente quiere un pacto educativo y recuperar la credibilidad perdida ante la inmensa mayoría de la sociedad de nuestro país. Usted decide.

Madrid, 2 de noviembre de 2016